Así verificamos a cada cuidador.
En Nura no hay un catálogo abierto donde cualquiera puede registrarse y aparecer. Cada persona cuidadora pasa por una revisión humana, hecha por nuestro equipo, antes de que te la propongamos. Este es el proceso, sin letras chiquitas.
Entrevista personal
Conversamos a profundidad con cada persona cuidadora antes de considerarla: su experiencia, su forma de trabajar y su manera de tratar a un adulto mayor. Si algo no nos convence, no avanza.
Referencias comprobadas
No nos quedamos con lo que dice un papel. Llamamos a las referencias laborales y personales, y validamos la experiencia de cuidado que nos compartió.
Revisión de documentos
Revisamos manualmente la identificación oficial y los comprobantes de cada cuidador para confirmar que es quien dice ser.
Seguimiento continuo
La verificación no termina al empezar el servicio. Mantenemos comunicación contigo, escuchamos cómo se siente tu familia y damos seguimiento al acompañamiento.
Lo que este proceso no es
Nura ofrece acompañamiento y cuidado no médico: compañía, supervisión y apoyo en el día a día. Nuestros filtros evalúan confiabilidad y trato digno; no certifican personal médico ni de enfermería. Si tu familiar necesita atención especializada, te lo decimos con honestidad y te orientamos sobre el perfil adecuado.
¿Quieres que evaluemos tu caso? Cuéntanos qué necesita tu familia.